Entrevista al Dr.Cs. Nicasio Viña Bayés, Académico de Mérito de la Academia de Ciencias de Cuba.

…pude contribuir a la formación de muchos jóvenes, de los cuales ya algunos son científicos reconocidos y, de esta forma, haber ayudado a dejar para las futuras generaciones un país que lucha por proteger y conservar su medioambiente».

¿Cómo inicia su pasión por el estudio de las Ciencias Naturales?

Cuando era niño mi padre me llevaba a sus caserías de patos y palomas en las lagunas al Sur de Santiago de Cuba y, desde entonces, comencé a interesarme por coleccionar todo lo que encontraba: caracoles, fósiles, insectos y cualquier cosa que me llamara la atención. Mi padre también se entusiasmó y dejó de cazar con fines deportivos y me ayudó a llegar a tener una colección de aves embalsamadas y criar animales endémicos en el patio de mi casa para estudiar sus ciclos de vida.

¿Se definiría usted como un naturalista o un científico?

Como ninguno de los dos, sino como un simple amante de la conservación de la naturaleza, para que nuestros descendientes puedan vivir en un planeta habitable.

¿Por qué es importante que se prioricen en Cuba las acciones para la salvaguarda de la biodiversidad de los entornos naturales?

Porque es la única forma para que nuestros nietos y toda su descendencia pueda disfrutar de lo que nuestra generación y las anteriores dejaron, sin destruir en su afán de explotar la naturaleza.

¿Qué importancia le confiere al trabajo en conjunto de las diferentes ciencias para garantizar el cuidado de la biodiversidad?

Si es necesario destacar que si no existe el trabajo conjunto de múltiples ciencias, con la inclusión de los organismos que usan los recursos naturales y con el apoyo de las máximas autoridades del país es imposible garantizar el cuidado de la biodiversidad.

¿Cuáles son los principales aportes de la Oficina del Corredor Biológico en el Caribe (CBC) a la conservación de la diversidad biológica en la región?

 Los organismos tanto animales como vegetales no reconocen fronteras políticas, y solamente, con acciones conjuntas de los países que comparten la biodiversidad y sus rutas de desplazamiento como lo hace el Corredor Biológico del Caribe, es posible proteger, conservar y mejorar la diversidad biológica en la región.

A su juicio, ¿Cuáles son los principales retos que enfrentan hoy las instituciones y organismos orientados a preservar el medioambiente?

A pesar de que muchos hablan de la necesidad de educar a los pueblos para lograr preservar el medioambiente, personalmente opino que más importante es convencer a los gobernantes de la necesidad de colaborar tanto en las acciones internas de cada país, como en acciones conjuntas destinadas a preservar el medioambiente mundial.

¿Cuál cree usted que deba ser el derrotero a seguir en las Ciencias Naturales en Cuba? Simplemente deben ser más incluidas en todos los niveles de enseñanza de nuestro país.

¿Cómo valora usted el rol que desempeña la comunicación y divulgación de estas temáticas en la educación ambiental de las personas? 

Considero que actualmente Cuba tiene un nivel de divulgación de las temáticas de educación ambiental muy satisfactoria, pero paralelo con estas tareas hay que lograr más rigor en los mecanismos y leyes que apliquen sanciones contra las violaciones de las regulaciones ambientales.

¿Qué satisfacción siente luego de consagrar su labor científica de toda una vida a la conservación del medioambiente?

Para mi es un gran placer que con mi trabajo de 56 años en la Academia de Ciencias, luego Ministerio de Ciencias, Tecnología y Medioambiente, en la Sociedad Espeleológica de Cuba y en la Fundación Antonio Núñez Jiménez de la Naturaleza y el Hombre, pude contribuir a la formación de muchos jóvenes, de los cuales ya algunos son científicos reconocidos y, de esta forma, haber ayudado a dejar para las futuras generaciones un país que lucha por proteger y conservar su medioambiente.