Las tortugas marinas, que han convivido en este planeta por más de 100 millones de años, están bajo grave amenaza. Seis de las siete especies de todo el mundo están clasificadas como en peligro, en gran medida debido a las actividades humanas como la caza furtiva, la destrucción de los sitios de anidación y el cambio climático, todo lo cual está empujando las tortugas cada vez más cerca de la extinción.

Con motivo del Día Mundial de la Tortuga, que se celebra 23 de mayo de cada año, CUBASUB.org en coordinación con otros centros de investigaciones del CITMA y la Universidad de Oriente, lanzamos la campaña “#Salvemos las tortugas marinas”; haciendo un llamado a la protección y conservación de todos los animales marinos, pero especialmente a las tortugas.

En Cuba, debido a las excelentes condiciones de los ecosistemas marinos y costeros existentes, las tortugas marinas encuentran refugio y un habitad excepcional para su reproducción. Pero esta realidad de ensueño cada día se ve más amenazada por acciones humanas (en su gran mayoría) que transgrediendo las leyes y normativas nacionales e internacionales existentes en nuestro país empujan a esta y otras especies al borde de la extinción. Tomar conciencia de esta grave situación es un deber de todo habitante de este planeta, por ello luchar por la recuperación de los habitad marinos y la protección de sus ecosistemas una tarea que nos compete a todos.

En nuestra isla, las tortugas Carey son unas de las especies de tortugas marinas mas comunes y que actualmente se encuentran en peligro de extinción, ya que se trata de una de las especies de quelónidos más extrañas que existen. Son muy parecidas a otros ejemplares de tortuga marina, pero presentan unas especiales características que las hacen únicas.
Características de las tortugas Carey.

La tortuga Carey es un animal que está perfectamente preparado para vivir en el mar y poder nadar largas distancias pues cuenta con eficientes aletas y un cuerpo mucho más ligero y con forma más plana que otras tortugas, aunque también cuenta con un caparazón protector de gran dureza. Aunque se parece mucho a otro tipo de tortuga marina, esta clase de animal tiene la cara en forma de punta y también curvada, con una mandíbula superior que sobresale muchísimo, así como por su especial caparazón cuyos bordes recuerdan muchísimo a una sierra.

Estas tortugas viven y nadan en mares abiertos, pero también se les puede encontrar mucho sobreviviendo en los arrecifes de coral, así como en zonas del mar con poca profundidad. En muchas ocasiones se alimentan de esponjas marinas, que para otro tipo de seres vivos son muy tóxicas, ya que contienen óxido silícico, pero en cambio para las tortugas marinas son realmente un buen alimento. Además, también comen más invertebrados. Estas tortugas se encuentran en peligro en el mundo debido a la pesca, así que se trata de una especie en peligro de extinción protegida por un gran número de organismos diferentes a nivel mundial, a fin de garantizar su supervivencia.

¿Dónde vive la tortuga Carey?
Las tortugas Carey habitan en muchísimos lugares a lo largo y ancho del globo terrestre. Pueden encontrarse ejemplares de esta especie en el Océano Atlántico, en el Océano Pacífico y en el Océano Índico, sobre todo en sus aguas más tropicales, ya que se trata de un animal asociado con este tipo de mares. Además, cabe distinguir entre la población atlántica y la población del índico- pacífico, puesto que ambas presentan algunas diferencias.

En cuanto a los lugares concretos en que suelen emplazarse dentro de estos ámbitos geográficos, cabe reseñar los arrecifes de coral, sobre todo los tropicales. Estos animales descansan durante el día en estas zonas, así como también en cuevas y en zonas rocosas. Son unas especies que también migran muchísimo, con lo que pueden variar en cuanto a hábitats, desde pasarse un tiempo viviendo en pleno mar, hasta sobrevivir en manglares. Cuando son muy pequeñas, normalmente viven en mar abierto tanto tiempo como les sea posible, hasta que se hacen adultas.

¿Qué come la tortuga Carey?
Las tortugas Carey son unos animales omnívoros que se alimentan de multitud de comida diferente, aunque, sin duda, su principal sustento son las esponjas, que resultan nocivas para la salud de un gran número de animales. No comen todo tipo de esponjas, sino sólo de las especies que les resultan saludables. Además, también consumen incluso medusas peligrosas en algunos casos, que no les afectan de forma negativa, aunque si cierran los ojos cuando las consumen para no sufrir ningún tipo de daño.
Realmente se trata de un animal muy resistente pues, como se explicaba, algún tipo de esponjas de las que consumen son realmente peligrosas para otro tipo de animales, mientras que a éstas el silicio apenas les afecta.

Reproducción de las tortugas Carey
Entre abril y noviembre es cuando suelen darse los procesos de apareamiento en este tipo de tortugas, aunque otras especies lo hacen entre los meses de septiembre y de febrero. Estos animales siempre se aparean en zonas de agua poco profundas y que a poder ser estén muy cercanas a las zonas en las que posteriormente pondrán los huevos para así lograr facilitar muchísimo el proceso.

Después de que tenga lugar el acto sexual las hembras se moverán hacia las playas y prepararán un buen nido para poder poner allí todos los huevos. La cantidad de huevos que suelen poner estos animales va desde unos 100 hasta 250, aunque en algunos lugares del mundo como el Golfo Pérsico suelen poner mucho menos huevos. Cuando estos animales nacen crecen durante algún tiempo en el nido y, cuando tienen unos dos meses, lo dejan para moverse mar a dentro. Se cree que lo hacen de forma instintiva siguiendo el reflejo lunar que puede verse en el mar. Deberán llegar al mar antes de que se haga de día o por contra será mucho más sencillo que cualquier animal pueda elegirlas como especial alimento. Si llegan al mar vivirán allí durante algún tiempo, siempre cerca del coral, hasta que se hagan adultas. En ocasiones se mezclan con otro tipo de tortugas como la tortuga boba o la tortuga verde.

Estos animales cuentan con muchísimos depredadores, como por ejemplo los cangrejos o algunos tipos de aves, sobre todo en sus edades más tempranas, cuando son animales realmente vulnerables. Se cree también que son animales que viven en mar abierto hasta que miden unos 40 centímetros y más tarde se les puede encontrar siempre alrededor de los arrecifes, dónde se alimentarán de corales y multitud de esponjas diferentes. La madurez sexual se cree que la adquieren a partir de los 20 años, aunque algunos ejemplares no serán adultos de todo hasta los 40, aunque se cree que sólo viven desde 30 hasta, en algunos casos, 50 años. Son unos animales que vivirán solos la mayor parte del tiempo, pero se juntarán con otros ejemplares para el proceso de apareamiento.

Salvemos las tortugas marinas
¿Por qué están las tortugas marinas en peligro, y qué podemos hacer al respecto?
Las tortugas han sido cazadas durante siglos por sus caparazones, que se utilizan para hacer joyas y otros artículos. El distintivo caparazón modelado de la tortuga carey significa que la especie está en peligro a pesar de que el comercio de su caparazón es ilegal. Como resultado, las carey están en peligro crítico. A día de hoy, todas las tortugas marinas se encuentran en peligro de extinción debido principalmente a los siguientes factores:

– La caza furtiva, a manos de pescadores piratas que matan treinta y cinco mil ejemplares cada año. La pesca accidental. Debido a que las tortugas marinas necesitan oxigeno, son vulnerables de morir ahogadas en redes de pescadores.

– La colección de huevos para el consumo, porque se considera una comida afrodisíaca.

-Modificación de las costas, ya que muchas playas han sido urbanizadas y ya no son útiles para la anidación de las tortugas marinas.

– La contaminación del mar es otro motivo de preocupación para las tortugas ya que algunos productos son contaminantes y pueden dañar su salud. Además, las bolsas de plástico pueden ser confundidas con medusas, parte de la dieta de varias tortugas, y así pueden morir asfixiadas.

Todos estos peligros a los que se enfrenta la tortuga marina han sido identificados y detallados por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). De hecho, las ocho especies de tortugas marinas están protegidas por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).