¿Qué es una Especie Invasora?

Las Especies Invasoras son en la actualidad una de las más grandes amenazas a la biodiversidad de los ecosistemas marinos a una escala global. Son organismos vivos (plantas y animales) que se desarrollan en un lugar y son introducidas en otro mediante diversos procesos naturales o antrópicos.

¿Cómo ocurre este proceso?
Desde el inicio de los tiempos, las especies marinas, han utilizado los mares y océanos para transportarse de manera natural por el planeta en busca de alimentos o como parte de procesos migratorios propios de cada especie. Pero, hasta hace poco, este proceso había sido moderado, limitado a las corrientes, los vientos y fenómenos naturales extremos, sin embargo, desde que el ser humano colonizó los mares y océanos como extensión de su hábitat, estas especies, cual intrépidos polizones han contado con cada vez un mayor número de vehículos para dispersarse más lejos y de manera más rápida. El resultado es la existencia de un número creciente de ecosistemas, fundamentalmente cerca de las líneas costeras, que están siendo puestos en peligro e incluso exterminados por especies no nativas, llegando a generar en muchas ocasiones un grave desequilibrio el ecosistema de destino.

Cuando una especie invasora llega a un nuevo hábitat, pueden suceder varias cosas: puede encontrar inhóspito e incompatible con la subsistencia ese nuevo medio y morir; puede sobrevivir con apenas impacto para el nuevo medio; o puede adaptarse, hacerse con el control y dañar de diversas maneras el equilibrio simbiótico de la vida en ese nuevo entorno.
Con relativa frecuencia, estas especies suelen desarrollarse porque sus nuevos hábitats carecen de depredadores naturales que controlen la población. Provocan daños fundamentalmente al depredar especies nativas, competir con ellas por comida o espacio o introducir enfermedades.

Uno de los casos más estudiados y que más ha impactado en nuestras costas es el caso del pez león (Pterois antennata),​ erróneamente llamado pez escorpión, es un pez de la familia Scorpaenidae.

Esta especie marina originaria del Indo‐Pacífico, fue detectada en Cuba en la primera década del 2000. Exactamente en junio de 2007, se tuvo el primer reporte de la presencia del pez león en Cuba, tras la captura de un ejemplar en el litoral sureste del Acuario de Baconao, en Santiago de Cuba. Los siguientes hallazgos no se hicieron esperar y en agosto del mismo año fueron capturados otros dos al sur de los cayos Caimanes, situados al norte de Caibarién, provincia de Villa Clara.
Como parte de la investigación realizada por el Acuario Nacional al comienzo de la invasión se estableció una base de datos donde se registraban todos los avistamientos de la especie a lo largo del país. En 2008 se había documentado la presencia del pez león en seis localidades de la costa norte, además de los registrados en Santiago de Cuba. En la actualidad, afirman los expertos, se encuentran propagados por todo el archipiélago.
Desde entonces, el establecer una estrategia para minimizar su efecto sobre los ecosistemas marinos y la biodiversidad nacionales, se convirtió en una necesidad a nivel de país en las que trabajan arduamente distintos centros de investigaciones del Ministerio de Ciencias, Tecnología y Medio Ambiente, CITMA.

¿Cómo llegaron a nuestras costas estas especies?
La mayoría de las especies marinas invasoras viajan de polizones en los lastres de los barcos. Los barcos de gran tamaño cuentan con tanques en sus cascos, los cuales se rellenan de agua de mar para contrarrestar el peso de la carga. Los barcos vierten el agua en los puertos de descarga, en algunos casos más de 75 millones de litros. Cuando el barco llega a su destino, suelta el lastre junto con todas las especies que haya dentro, desde bancos de peces a organismos microscópicos. En la actualidad existen numerosas oportunidades para transportar especies no nativas. Anualmente unos 45.000 cargueros desplazan más de 10.000 millones de toneladas de agua como lastre por todo el mundo.
Las especies invasoras también se desplazan en la parte exterior del casco de los barcos y en los millones de toneladas de plástico y otras basuras que flotan por el planeta en las corrientes oceánicas.

Las especies adquiridas en el comercio de animales exóticos y de acuario liberadas en otro lugar pueden convertirse en especies invasoras, ya que pueden fugarse de las explotaciones dedicadas a la acuicultura.

El continuo aumento de la temperatura provocado por el calentamiento global está permitiendo que especies no nativas pueblen los hábitat oceánicos que eran demasiado fríos en el pasado para poderse habitar.

¿Qué podemos hacer para combatir a las especies invasoras?
Para combatir a las especies invasoras, los gobiernos se están centrando en la forma de gestionar los lastres de los barcos. Existen nuevas normativas en diversos países que exigen a los barcos cambiar el agua de sus lastres mientras se encuentren desplazados o que tratan de eliminar a las especies polizones antes de que sean liberadas.
Aunque este es uno de los múltiples métodos que se utilizan a nivel internacional, al igual que la mayoría tiene en la prevención el elemento clave para evitar el ingreso e impacto de especies exóticas en un ecosistema, tanto involuntaria como intencionalmente.