no más plásticos en los océanos 1

En los últimos días una foto ha recorrido las redes sociales alertando acerca de la contaminación que se genera en nuestros mares con el gran volumen de guantes y mascarillas protectoras desechadas a raíz de la actual crisis epidemiológica.

Junto a esto, una investigación del grupo OceansAsia, dedicado a la conservación marina, denuncia este fenómeno asociado a la pandemia de la Covid-19. En las costas cercanas a las islas Soko, en Hong Kong, los especialistas de la organización asiática encontraron una gran cantidad de mascarillas quirúrgicas en las playas, que incrementa su preocupación por la creciente contaminación por plásticos de los mares.

Y es que cada año varias toneladas de plástico llegan a nuestros océanos en formas de diversos objetos que afectan la belleza y funcionamiento de los ecosistemas marinos. Según un informe de la Fundación Ellen MacArthur, anualmente, ocho millones de toneladas de plástico acaban en las profundidades, como si a diario camiones y camiones de basura fueran vertidos en nuestros mares.

Estos desechos provocan la muerte de animales como las ballenas, delfines o tortugas cuando al salir a respirar quedan atrapadas en las redes abandonadas por los pescadores, o cuando por error ingieren algunos de estos residuos que dañan su tracto digestivo, no sólo perforando sus tejidos, sino también impidiendo el paso posterior de cualquier tipo de alimentos.
Otro de los daños más frecuentes a la biodiversidad marina se puede apreciar cuando en los nidos de las aves además de barro y piedras podemos encontrar etiquetas de gaseosa, cañitas y otros desperdicios.

Como esta basura no puede ser degradada resulta frecuente la formación de islas de plástico, donde podemos encontrar grandes acumulaciones de objetos fabricados con polietileno y polipropileno, elementos empleados en la elaboración de productos de uso diario como bolsas, contenedores de bebida y comida, utensilios o juguetes.

Según Greenpeace se han identificado cinco islas de plásticos en los océanos: una en el Índico, dos en el Atlántico norte y sur, y dos en el Pacífico norte y sur. Una de las más grandes es que se encuentra cercana a las costas de Chile y Perú. Esta mancha de basura marina que se halla en el Pacífico sur abarca más de dos millones de kilómetros cuadrados y fue ubicada durante una expedición de la Fundación de Investigación Marina Algalita, organización internacional que se dedica a la investigación de la contaminación por plástico y sus impactos en la vida y ecosistemas marinos.

Tras de la necesidad de luchar contra la contaminación de los mares, una batalla que no es solo por la fauna y la flora marina, sino también por todos y cada uno de nosotros, para que las futuras generaciones también puedan disfrutar de un ambiente saludable. Una reflexión a tener muy presente en estos tiempos en que estamos en casa y el planeta agradece la disminución en la emisión de gases tóxicos que afectan la atmósfera y en que la vida animal teme menos a los cazadores furtivos.