Texto: Noel López Fernández, fotos: Maydel Pérez Valle y Noel López Fernández.

Los Sábalos o Tarpons (en inglés) (Magalops atlanticus, su nombre científico) son peces que tiene sus mayores poblaciones en aguas saladas, incluyendo las oceánicas, pero viven también en aguas salobres y hasta en aguas con muy baja salinidad y pueden llegar a tener un gran tamaño: se han capturado individuos de casi 300 libras de peso y la estatura de un hombre. Tienen hábitos gregarios, generalmente se les observa formando cardúmenes de muchos individuos.

HISTORIAS DE SÁBALOS

Los sábalos son peces comestibles, pero su carne esta llena de espinas, por lo que no es considerado un pez de gran utilidad para la pesca comercial.

Estos peces se alimentan principalmente de Camarones, Sardinas y Manjúas, que capturan, con preferencia, en horas crepusculares o nocturnas, aunque no desprecian las oportunidades que se les presenten en otros horarios. De día los podemos encontrar en los canales dentro de manglares, en los pastos marinos, en los arrecifes de coral, descansando entre canjilones o a la sombra de alguna solapa o cueva a cierta profundidad, casi inmóviles en esos ambientes y, a pesar de su tamaño, tienen depredadores que siempre están al acecho, entre los que podemos mencionar a las grandes Guasas, a los Tiburones y, dentro de estos, especialmente a la Cornuda de Ley o Tiburón Martillo, (Sphyrna mokarran). A este último se le puede considerar el terror de los sábalos.

Hemos tenido la oportunidad de ver ataques de Cornudas de gran tamaño a cardúmenes de sábalos y, sinceramente, los sábalos tienen escasas posibilidades de escapar de esos ataques.
Lo primero que aprovechan las cornudas es la poca visibilidad, para no ser notadas, en tanto que los sábalos tienen a su favor que casi siempre van en cardúmenes y actúan como si fueran un solo individuo, lo que desorienta al depredador.

También la complejidad estructural del fondo influye a su favor, si hay alguna cavidad, canal o canjilón donde la cornuda no puede entrar estarán más protegidos o si están en un fondo poco profundo nadarán hasta la zona más baja a donde la Cornuda no podrá llegar, pues estos animales pueden llegar a tener mas de cuatro metros de largo y pesar más de 1000 libras de peso, no obstante que tienen una rapidez y una maniobrabilidad increíbles.

Es muy fácil reconocer de lejos la envestida de uno de estos peces aunque estemos fuera del agua en una embarcación, su aleta dorsal es un espolón afinado inconfundible entre las demás aletas de tiburones.

 

HISTORIAS DE SÁBALOS

 

En los Jadines de La Reina, especialmente en los meses de corrida del sábalo, de abril a junio, es frecuente observar algún ataque de este depredador a los cardúmenes de sábalos en los lugares donde estos se concentran habitualmente, especialmente sobre fondos de Pastos Marinos o Seibadales a poca profundidad en las primeras horas del día o al oscurecer.

En esos meses también observamos a los sábalos alimentándose de manjúas, que forman grandes cardúmenes y se protegen dentro de cuevas y solapas en el arrecife frontal. Para ello los sábalos atacan a las manjúas de lado, abriendo sus grandes bocas, mientras realizan rápidos desplazamientos dentro de los cardúmenes de manjúas.

Los sábalos son capaces de vivir en aguas dulces estancadas, con poco oxígeno disuelto. Para ello toman aire directamente de la superficie y ayudados por una vejiga natatoria bien vascularizada obtienen el oxígeno suficiente, por esta razón los encontramos dentro de los ríos y en lagunas cercanas a las costas.

SÁBALOS