Xavier Nieto. Arqueólogo Subacuático

El Hombre y el Mar
El barco es una máquina en movimiento, una máquina que une continentes, que une países y que une personas de diferentes culturas e idiosincrasias, creándose unos lazos y unas evidencias culturales que los unifican.

Hasta la llegada del ferrocarril el barco fue la máquina utilizada para transporte de medianas y largas distancias. La utilización del mar como vía de comunicación creó una cultura específica, la cultura de “La gente del mar” y las manifestaciones más ciertas de esa cultura se encuentran hoy en día en gran parte sumergida bajo nuestras aguas, constituyendo una herramienta muy útil e imprescindible para conocer una cultura específica diferente a la cultura terrestre.

Nuestras aguas encierran un patrimonio cultural que debemos conservar, investigar y estudiar para conocer en su globalidad la cultura del siglo XXI. Es un patrimonio por lo tanto a conservar para las generaciones futuras y la arqueología subacuática nos informa de esos contactos que han existido tradicionalmente sacando conclusiones de la investigación de los restos arqueológicos subacuáticos.

Mis inicios en la arqueología
Precisamente este año se cumplen 40 años de mi primera excavación arqueológica subacuática, “toda una vida”, y he de confesar mi gran satisfacción por haberme dedicado a la arqueología subacuática.

Mis primeros años fueron años de investigación de submarinismo que me permitieron una formación que ahora me posibilita traspasar estos conocimientos, pero también ese amor por el patrimonio, esa vocación por un trabajo de investigación a las nuevas generaciones a las cuales aconsejo que a pesar de las dificultades económicas que siempre van a tener, porque la arqueología no es una actividad esencialmente bien remunerada, tendrán la gran satisfacción de dedicarse a un trabajo para la sociedad y para la conservación de su herencia cultural.

Amenazas al Patrimonio Cultural Subacuático…
Nuestro Patrimonio Cultural Subacuático ha sufrido y sufre un expolio considerable por parte de personas que destruyen los contextos y destruyen los objetos con un afán de coleccionismo o de enriquecimiento, estas acciones contra nuestro patrimonio cultural, privando al yacimiento de su unidad y de su contexto, evita que estos documentos puedan ser leídos e interpretados y por tanto impiden que puedan obtenerse conclusiones sobre nuestro devenir histórico.