SITIO ARQUEOLÓGICO: “PLAYA MAR VERDE”.

Pecio: Torpedero “Furor”.

Sitio: Poblado Mar Verde, al Oeste de la ciudad de Santiago de Cuba.

Municipio: Santiago de Cuba.

Expediente: CUB13EP02-1995.

Demarcación geográfica del pecio:

Los restos del pecio se encuentran a los 19° 57.644 N y 75° 56.556 W, a una distancia de 540 metros de la orilla, al Sur de la margen oeste de playa Mar Verde. A una profundidad de 22 metros, cerca de un canto de veril que se extiende en una isobata entre 23 y 27 metros. La referencia geográfica al Norte desde el pecio, en la superficie y por instrumentos, es la parte alta del extremo oeste de playa Mar Verde; en la que se encuentra un poste de hormigón en línea con el caballete de una vivienda, detrás de la carretera, ubicada en una elevación pequeña con varias casas. La alineación de esas referencias geográficas parte los restos en dos, en línea sur desde tierra. El acceso al sito tiene dos maneras seguras para no perder la campaña: con el empleo de instrumentos georreferenciales de precisión o un practicaje confiable. Las características del hundimiento del Furor, a partir de una gran explosión, hacen que los restos se encuentren diseminados por el sitio.

Zona Poblacional:

El consejo popular Agüero Mar Verde incluye en su extremo oeste el balneario que da el nombre al consejo una milla al oeste de Bahía de Cabañas, el consejo popular tiene unos 20,745 habitantes y el pequeño poblado en las inmediaciones de la playa 340 residentes con unos 0,321 km cuadrados de extensión. La economía y fuente de empleo principal la ofrecen la instalación turística con 98 habitaciones, muchas de ellas cabañas de veraneo y las instalaciones de servicio del propio complejo, la zona es productora de algunas hortalizas pastos y ganado menor.

La población circundante cuenta con escuelas, médico de la familia, tienda, panadería y otros servicios.

Antecedentes históricos:

El “Furor” fue construido en los astilleros Clydebank Engineering & Shipbuilding Co. del Reino Unido. Fue puesto en grada el 21 de febrero de 1896 y botado en abril del mismo año. Finalmente fue completado todo su armamento y maquinarias el 21 de noviembre de 1896.

El “Furor” fue uno de seis barcos de la clase Furor, tipo destructor, fabricados en serie y de iguales características técnicas. La Armada encargaría al capitán de navío Fernando de Villamil el diseño de un nuevo buque contratorpedero, que sería incluido dentro de la categoría de los destructores, por indicación del entonces ministro de Marina, el Almirante Berenguer, para formar parte de la “Primera Escuadra” de la Armada Española, comandada por el Vicealmirante Pascual Cervera y Topete.

Estos barcos, cuya principal función era la de servir de escolta a buques de mayor envergadura para protegerlos de las lanchas torpederas enemigas, eran buques que tenían como principal arma sus características marineras. Muy sobrios, esbeltos y elegantes; cuyas líneas ya dejaban intuir su gran arma: la velocidad, que al alcanzar 28 nudos les permitía perseguir y dar caza a cualquier lancha torpedera de la época.

Estos buques de la clase Furor, a pesar de su pequeño tamaño, que solo frisaba las 380 toneladas, disponían de un armamento contundente, capaz de destruir cualquier lancha torpedera enemiga con un par de andanadas. Su principal línea de artillería estaba conformada por 2 cañones semiautomáticos Nordenfelt de 75 milímetros, uno a proa y otro a popa; 2 cañones Nordenfelt de 57 milímetros, uno a cada banda; 2 ametralladoras Maxim, así como dos tubos lanzatorpedos de 350 milímetros. Pero a pesar de ser un arma de ataque tan sofisticada para su época, tenían su talón de Aquiles en el blindaje, pues aunque sus cascos eran de acero, cualquier impacto de un calibre medio podía dejarlos totalmente fuera de combate.

Nombre del pecio:

“Furor”

Clase:

Furor

Tipo de embarcación:

Destructor (Destroyers)

Bandera:

España

Fecha de puesta en grada:

21 de febrero de 1896

Astilleros:

Clydebank Engineering & Shipbuilding Co., Reino Unido

Fecha de botadura:

abril de 1897, fue completado el 21 de noviembre de 1896

Comandante:

Capitán de Navío “Fernando Villaamil Fernández-Cueto” - (1845-1898)

Tripulantes:

65

Eslora:

69,79 m

Manga:

6,80 m

Puntal:

4.20 m

Calado:

3.00 m

Desplazamiento:

380 ton

Velocidad máx.:

28 nudos

Autonomía a bajo consumo:

1000 millas (náuticas)

Tipo de proa:

Cubiertas:

Corrida, con un pequeño puente a unos 15 m de la proa, con ventolinas distribuidas a lo largo de su eslora, con dos cañones “Nordenfelt” de 75 mm a proa y a popa sobre armaduras axiales giratorias. Dos pescantes en ambas bandas en el primer tercio del buque. Asideros corridos de cables por toda la regala, de proa a popa, arbolados con tubos atornillados a cubierta.

Timón:

A popa, de pala por fuera del espejo de popa con eje corrido hasta cubierta, accionado por un servomotor.

Blindaje:

No

Blindaje cubierta:

No, cubiertas de acero sin blindaje

Barbetas:

No

Maquinaria:

Tipo de maquinaria:

2 máquinas de vapor de triple expansión

Tipo de alimentación:

Carbón mineral – 96 toneladas

Potencia :

4000 - 7000 CV a tiro forzado

Calderas :

4 calderas “Normand”

Propulsión::

2 hélices

Arboladuras:

Mástiles:

1 mastelete con pescante a la altura de los 30 m desde la roda en su crujía, asido con seis jarcias de acero flexible

Artillería:

Cañones “Nordenfelt” de 75 mm (semiautomáticos) :

2 piezas

Cañones “Nordenfelt” de 57 mm (semiautomáticos)

2 piezas

Ametralladoras “Maxims”:

2 piezas

Tubos lanzatorpedos de 350 mm:

2 emplazamientos (sobre cubierta)


Características arqueológicas del sitio.

Como se explica los restos están diseminados a partir de la explosión que hundió al barco y que videncia que la estructura quedó fracturada en dos partes que se encuentran una distancia de unos 60 metros de las evidencias correspondientes a la sección del primer tercio del Furor y con el resto de las estructuras a popa, incluyendo las calderas y restos de las máquinas.

Antes del azote de los ciclones del 2007 y 2012, que provocaron algunos cambios en la posición de algunos fragmentos, partes de la arboladura, balaustres, y jarcias, se podía apreciar con mucha claridad la dispersión provocada por la explosión, donde las estructuras más o pesadas quedaron en la línea imaginaria de la crujía y dispersos hacia el exterior los fragmentos más ligeros, proyectados por la onda expansiva. Otras evidencias de la explosión, sin dudas, son las piezas de artillería de mediano calibre, fragmentada, cosa que no ocurre en ninguno de los otros sitios arqueológicos.

En un fondo entre 22 y 25 metros, con parches coralinos o cabezos, como pueden conocerse, y a unos 30 metros por encima de la plataforma del veril, que cae a 50 metros, están los restos de la proa, pescantes, cables, cadenotes, tolas retorcidas tuberías y herrajes adheridos al fondo irregular por formaciones coralinas, gorgonias, la flora y la fauna sésil, que han ayudado de alguna manera a conservar el escenario del desastre. En la misma orientación y más al este los restos de las calderas y partes de las máquinas desde donde se visualiza, separada del pecio unos metros, la cabina del puente volcada contra el fondo en la que se conserva en su interior los mandos de máquina, con los mecanismos de trasmisión por cable en increíble estado de conservación.

El sitio arqueológico se mantuvo durante mucho tiempo sin ninguna intervención antrópica hasta que en el 2005 una información en poder de espoliadores locales y foráneos provocó algunas acciones de destrucción del pecio, sobre todo en las áreas de pañoles, cocina y camarotes, parcialmente cubiertas por arena y sedimentos. Toda la vajilla y cubertería esta timbrada al igual que el resto de los buques, y aparecen aún bajo el sedimento, mamparos de madera y carpintería interior muy dañadas por el teredo y fragmentos de tejido de uniformes, piel de calzado, botonaduras etc.

Se trabajó para el expediente del sitio en una prospección con inventario inicial en el 2004 y un registro de fotografía secuencial que ha tenido algunos cambios provocados por el impacto medioambiental y la acción antrópica.

Es significativo el hecho de la mayor parte de la tripulación pereció durante el combate y la explosión que produjo el fatal final, incluyendo a su jefe de la escuadrilla de destructores Fernando de Villamil.

Tráfico marítimo:

El tráfico marítimo es poco significativo para las embarcaciones de gran porte, no así para las embarcaciones ligeras de pesca, ya que el pecio está sobre el canto, siendo este la ruta más transitada por todo el litoral, por la que optan las embarcaciones pesqueras de ¨Corrida¨. Este elemento resulta importante para los trabajos por lo que, durante los mismos, se tendrá en cuenta el balizaje de la zona de prospección.

Vientos:

Las brisas marinas en Mar Verde se constituyen durante el día en reinantes del SE, como en casi toda la costa sur oriental, que pueden correrse al SSE. Los vientos del SE soplan siempre con mayor intensidad avanzado el día sobre todo durante el verano.

Características del agua (temperatura, salinidad, turbidez e iluminación):

El agua tiene una temperatura media dentro de los parámetros de la costa suroriental de unos 25 durante el verano y unos 23 en el invierno. Es bastante estable junto a la costa debido al movimiento del mar.

Las aguas se mantienen, generalmente limpias, con mucha iluminación y concentraciones salinas estables, propia de aguas abiertas.

Características del fondo:

El pecio está en un fondo irregular, sobre una isobata de unos 22 a 25 metros por encima del canto del veril, entre parches coralinos. Al sur, caen las batimetrías a 55 y 60 metros, sobre un fondo de arena que se extiende hacia el segundo canto. La profundidad y la relativa lejanía de la línea de costa han dado relativa seguridad al sitio, que brinda su vulnerabilidad solo a profesionales y prácticos de la inmersión.

Corrientes:

Las corrientes responden fundamentalmente a las variables astronómicas y tiran al OSO, variándose en ocasiones al E. Realmente no reportan velocidades que invaliden o entorpezcan en demasía los trabajos en el pecio.

Acceso desde tierra:

Aunque algunos foráneos acceden al sitio arqueológico desde tierra, en su afán de espoleo, es realmente una proeza alcanzar las cotas, donde se encuentran diseminados los restos, con equipos de buceo, (tanques, chalecos, etc.). Hacerlo sumergido, desde la línea costera, invariablemente conduce a que se consuma gran parte del volumen de aire comprimido, y nadar hasta la altura del pecio, por la superficie, hace que se aribe al objetivo con agotamiento físico, considerando la distancia que se debe de salvar.

Para hacer trabajos profesionales se debe acceder a la zona desde el mar en una embarcación.

Acceso desde una embarcación:

Es muy importante, en el acceso desde el mar, la zona de fondeo, y tener en cuenta los reinantes y corrientes, de manera tal que no caigan anclas y grampines en el área de trabajo, ya que la dispersión de los restos y la difícil visibilidad puedan acarrear serios daños, con cadenas y cables guerreando sobre las evidencias.

Invariablemente, debe de establecerse el fondeo fuera de los límites de seguridad del sitio arqueológico, descrito en el expediente.

Biodiversidad:

La biodiversidad en el sitio, es similar a lo descrito para otros pecios en la costa sur, con la particularidad de una considerable colonia de esponjas pardas de barril (Xestospongiamuta) y tubulares (Aplysinafistularis), que prácticamente desaparecieron, desbastadas por el huracán del año 2012. Pueden moverse cardúmenes de barberos y otras especies gregarias en la zona, muchas de ellas de fondo, esencialmente las consumidoras de pólipos coralinos y algas.

Precauciones para la inmersión en el sitio arqueológico:

Los elementos anteriores, que caracterizan el pecio, desprenden las siguientes recomendaciones para el sitio:

  • Hacer la inmersión desde una embarcación
  • Fondear fuera de los límites de seguridad del yacimiento
  • Balizar el área de trabajo
  • Trabajar siempre en equipo
  • Tener en cuenta los límites de tiempo, según las tablas de seguridad a esa profundidad
  • Cumplir el régimen de descomprensión, en los casos de que se viole la curva de seguridad
  • Establecer, de ser posible, una cuerda con tanques a 3 metros de la superficie
  • Disponer de un buzo en superficie durante los trabajos
  • No mover evidencias, ni cambiarlas de posición.

Imágenes del Pecio