SITIO ARQUEOLÓGICO: “ASERRADERO”.

Pecio: Crucero Acorazado “Vizcaya”.

Sitio: Bahía de Aserradero, al Oeste de Punta de Moquenque, a unas 16 millas de la bahía de Santiago de Cuba.

Municipio: Guamá.

Expediente: CUB13EP05-1995.

Demarcación geográfica del pecio: El pecio se encuentra ubicado a los 19° 58.836 N y los 76° 08.738 W en la pequeña barrera que protege el canal de entrada de la rada de Aserradero, orientado de popa a proa en su línea imaginaria de crujía a los 75° ENE, a unos 900 metros de la playa y a 280 metros de Punta de Moquenque teniendo en cuenta donde se cortan estas dos referencias en un ángulo de 45 grados entre el fondeadero de Aserradero y la Punta de Moquenque. Desde la margen costera, incluso desde la carretera, es visible la torreta de proa, con uno de sus cañones de grueso calibre. Sus restos se encuentran entre los 4 y 10 metros de profundidad.

Zona poblacional:

Aserradero es un consejo popular con 63.9 km² y una población de 3671 habitantes de los que 1729 son mujeres, el territorio cuenta con algunas cooperativas agropecuarias que emplean una parte importante de la población, mientras que otras trabajan en unidades de servicios de comercio, gastronomía, salud y una pequeña industria de materiales.

El consejo popular cuenta con varias escuelas primarias una secundaria y una facultad obrera campesina, y terrenos deportivos locales, construidos con esfuerzo propio que permiten el desarrollo de un movimiento deportivo y la recreación.

Aserradero tiene arraigo cultural en algunos géneros de música campesina, el punto guajiro y el ballenato.

Antecedentes históricos:

El Crucero Acorazado Vizcaya, al igual que sus gemelos Infanta María Teresa y Almirante Oquendo, formaba parte de la Escuadra del Almirante Juan Pascual Cervera y Topete. Fue construido en los astilleros del Nervión.

El papel realizado por el Vizcaya en la mañana del fatídico 3 de julio de 1898 no fue menos afortunado que el de sus hermanos de combate. Remontó el Bajo del Diamante tras la nave insignia de Cervera, abriendo fuego continuado contra sus inmediatos perseguidores y haciendo rumbo al Oeste a unos 20 nudos, seguido por los buques Brooklyn, Oregón, Texas, Iowa e Indiana. A la altura de la Punta de Cabrera, a unas 5 millas de la ciudad de Santiago de Cuba, su comandante, en una maniobra de desesperado esfuerzo, lanzó el barco contra el más cercano de sus perseguidores, el “Brooklyn”, para abordarlo; pero aquel, en una increíblemente rápida maniobra hizo rumbo sur, provocando casi una colisión con el “Texas”, que a tiempo y de una manera muy hábil lo logró evadir. Como hecho histórico curioso, la maniobra desesperada del “Brooklyn” costó posteriormente un consejo de guerra al entonces Comodoro Schely, por el desastre que habría ocurrido de haberse impactado contra el “Texas”.

El “Vizcaya” recibió muchos impactos, se ha descrito que casi destrozado, con prácticamente toda la tripulación fuera de combate, ardiendo, con su cubierta tachonada de cadáveres, puso proa a la costa, para encallar en la escollería de la bahía de Aserradero.

Aserradero, sitio donde hoy se encuentra el pecio, coincidentemente había sido el escenario de la reunión que definiría la zona de desembarco de las tropas norteamericanas. El 2 de junio el General Shafter y el Almirante Sampson, con sus ayudantes y Estados Mayores, desembarcaron en este lugar para entrevistarse con el General Calixto García, quien en esa oportunidad explicó un plan de campaña para lograr con éxito la toma de Santiago. El proyecto, a grandes rasgos, contemplaba de manera sencilla y sólida una magnífica estrategia con acciones tácticas, que ponían de manifiesto el genio militar de Calixto García. El plan fue aceptado con agrado por el mando norteamericano y puesto en práctica con inmediatez.

El crucero acorazado Vizcaya fue el buque designado por la Marina Española para la famosa visita de cortesía al puerto de New York en EE.UU.

Hoy se conserva un pequeño material fílmico de este histórico hecho.

Nombre del pecio:

“Vizcaya”

Clase

“Infanta María Teresa”

Tipo de embarcación:

Crucero Acorazado de 1ra clase

Bandera:

España

Fecha de puesta en grada:

7 de octubre de 1889

Astilleros:

Sociedad Astilleros del Nervión, Sestao - España

Fecha de botadura:

8 de julio de 1891

Comandante:

Antonio Eulate

Tripulantes:

497 hombres

Eslora:

110,9 m

Manga:

19,9 m

Puntal:

11.58 m

Calado:

6.6 m

Desplazamiento:

6.890 ton

Velocidad máx.:

20.25 nudos

Autonomía a bajo consumo:

9700 millas (náuticas)

Tipo de proa:

Lanzada de semibulbo inferior

Cubiertas:

Acero y madera.

Timón:

A popa, de pala por fuera del espejo de popa con eje corrido hasta cubierta, accionado por un servomotor.

Blindaje:

Cinturón blindado 305-254 mm

Blindaje cubierta:

Cubierta 76-52 mm

Barbetas:

229 mm

Maquinaria:

Tipo de maquinaria:

Máquina de vapor de triple expansión vertical

Tipo de alimentación:

Carbón mineral – 1050 ton

Potencia :

13 700 CV

Calderas :

Propulsión::

2 hélices

Arboladuras:

Mástiles:

2 mástiles

Artillería:

Artillería de grueso calibre: 2 cañones “Hontoria” de 280 mm en torres de barbeta a proa y popa

Mástiles:

2 mástiles

Artillería de tiro rápido:

10 cañones “Hontoria” 140 mm. Tras manteletes (tiro rápido)8 cañones Nordenfelt 57 mm ( tiro rápido )

Artillería de mediano calibre:

2 cañones “Hontoria” de carga simultánea de 70 mm Revólveres Hotchkis de 37 mm: 8 piezas

Ametralladoras “Maxims”:

2 piezas

Tubos lanzatorpedos

Tubos 8 emplazamientos lanzatorpedos


Características arqueológicas.

Los restos del “Vizcaya” están orientados, como se explicó, de popa a proa en la línea de su crujía a unos 75° al ENE. Presenta un alto grado de deterioro, fundamentalmente por el lugar donde encalló, ya que quedó muy expuesto al embate de las olas, prácticamente a escuadra de la dirección media de los reinantes y precisamente en la margen exterior de la escollería de la bahía de Aserradero.

Las ya explicadas precarias condiciones de conservación del Vizcaya se corresponden con variables que aceleraron su deterioro, tales como: estado en que quedó el buque luego de la batalla, profundidad, interperismo, cercanía de la costa y, por supuesto, la agresión antrópica; no obstante, desde el punto de vista arqueológico, es un bello exponente que permite hacer un recorrido espectacular por la magia de la construcción naval del siglo XIX, que cautiva al espectador al descubrir de inmediato su evidente origen de barco destinado a la guerra. Cañones de diferentes calibres se cruzan o intersectan con mástiles, pasarelas, flucerías de calderas, conductos de vapor y restos de su poderosa maquinaria.

La Barra de la propela queda expuesta, sostenida en un espacio descubierto de la popa del malogrado crucero acorazado, cerrada en un extremo por la pala del timón, que parece resistirse a la inconmensurable acción destructiva del tiempo.

Volteado debajo de la barbeta, a popa, un grueso cañón “Hontoria” de 280 mm permite con mucho cuidado el acceso a la cámara de artillería, en la que se mantienen los mecanismos de colimación y disparo de manera intacta, ¨pintados¨ de una policromía espectral, que le da un aspecto lúdico a la maquinaria de combate. El conocimiento previo de las características del pecio permite la identificación, a cada paso, de estructuras y evidencias que ´descubren´ la presencia del magnífico buque y hacen del recorrido una verdadera inmersión en la historia.

El sitio cuenta con un inventario parcial y con un banco de imágenes fílmicas y fotográficas en diferentes trabajos investigativos. Se encuentran piezas del Vizcaya en diferentes sitios de Cuba y el mundo y, como el Colón, en colecciones privadas.

Estado de conservación actual del sitio arqueológico:

Al hablar de la situación actual del pecio es importante significar el deplorable estado en el que quedó después del combate y su sensible exposición a fenómenos meteorológicos de gran intensidad, a partir de su vulnerable posición geográfica.

La corrosión y degradación de los elementos ferrosos, junto a la fuerza del mar y la poca profundidad, han ocasionado que las bandas, por el peso de la faja acorazada, se hayan desgajado de su estructura hacia los lados, en medio de amasijos de tolas y flucerías de las calderas, cruzadas por restos de chimeneas y mástiles. Solo es posible apreciar una silueta del barco desde una vista aérea o satelital.

El poco nivel de conservación de los restos del buque está relacionado con un grupo de variables decisorias a lo largo del tiempo; no obstante, este regala al buceo, incluso en apnea, una imagen realmente espectacular, que permite al inmersionista, sin necesidad de tocarlo, desplazarse entre las aberturas y oquedades de los compartimentos desplomados por doquier, cubiertos por la policromía radiante de la biodiversidad, que a tan poca profundidad ofrece una imagen realmente de cautivador misterio.

Aserradero tiene en tierra importantes evidencias históricas vinculadas con el conflicto del 98, entre ellas el escenario de las conversaciones del Lugarteniente General Calixto García Iñiguez, jefe del Departamento Oriental el 20 de junio de 1898, con mayor general William Shafter y el jefe de la armada William Sampson. En la entrevista el alto oficial cubano propone los planes de la campaña facilitando esto, si dudas, el posterior desembarco, sin resistencia española y el triunfo norteamericano.

Quedan aún algunos restos de la fortificación española, circular, que protegía la ensenada y que contaba con gruesos muros de piedras, puestas con una suerte de argamasa a partir de una caliza de la zona, coronada de troneras, con puerta al norte y flanqueada por trincheras de piedra y arena.

Vientos:

Los reinantes son del Sureste fundamentalmente, como en casi toda la costa oriental, siendo más del 50 % de otras incidencias de viento, teniendo en cuenta las características de esta zona costera de la provincia.

En este sitio suele provocarse un escarceo, fundamentalmente cuando sopla la brisa y el canal se encuentra en vaciante; es decir, puede haber velocidades importantes de la corriente, sobre todo si hay aporte o crecida de los esteros. Con vientos frescos es muy peligroso acercarse al pecio y se hace casi imposible la inmersión en el mismo.

Características del agua (temperatura, salinidad, turbidez e iluminación):

La temperatura del agua es de unos 25 grados, en ocasiones puede elevarse de manera considerable por el aporte durante el vaciante del agua procedente de la bahía, en una zona muy baja, en la cual el efecto de calentamiento de las aguas es considerable.

La salinidad es variable, atendiendo al aporte de los esteros y los humedales en la costa, así como la turbidez, que depende bastante del movimiento de la marea. Es indispensable contar con la tabla de mareas para hacer inmersiones en el pecio.

La iluminación de las aguas siempre es muy alta por la poca profundidad, incluso con altos niveles de turbidez.

Características de fondo:

El fondo que está debajo del pecio es fundamentalmente de carbonato de calcio sedimentario, arena y piedras; que conforman el arrecife de la escollería exterior, el que frecuentemente está “lavado” por la fuerza y embate de las olas en este sitio.

Los fondos frente a la bahía de Aserradero y los humedales del “Icacal” forman un banco que se extiende a unos 1.6 km hacia el Sur, en una isobata de 19 m que cierra un ángulo en dirección N.O. hasta la Punta de Cabagán, donde el veril está muy cerca de la costa.

Aunque el pecio está sobre un fondo relativamente sólido, el sedimento en suspensión procedente de los dos esteros y el aporte de los humedales mantienen casi siempre turbias las aguas de la bahía de Aserradero.

Corrientes:

Suele ser fuertes en el canal, sobre todo con mareas bajas que no desembarcan agua por encima de la restinga del arrecife que corona la desembocadura, y muy dañinas durante el vaciante, por la cantidad de sedimentos que transportan y enturbian el agua de manera significativa. En estos casos el trabajo con imágenes es prácticamente imposible.

Por la banda de estribor del pecio, al sur del sitio, las corrientes tiran generalmente al SO durante el vaciante.

Acceso desde tierra:

La inmersión desde tierra, es probablemente imposible si se tiene en cuenta que el pecio se encuentra a más de 900 m del “Embarcadero” de Aserradero y a unos 280 m del bajo que conforma “Punta Moquenque”, desde el cual habría que franquear durante el acceso al canal en el que existen corrientes que pueden fluctuar con mayor o menor intensidad en diferentes sentidos, pero siempre muy molestas. Se suma un escollo, casi invalidante, el lodo sedimentario casi intransitable del bajo, que con equipos autónomos de inmersión hace una barrera pantanosa infranqueable.

Acceso desde una embarcación:

Desde el pequeño embarcadero de la Ensenada de Aserradero y utilizando embarcaciones de pequeño calado se puede acceder al pecio a través del canal, con conocimientos prácticos, para evitar quedar “encallados”, sobre todo, con macíos bajos, se accede por la borda de babor del barco, por lo que siempre será recomendable salir por el canal al Sur y “abordar” los restos por la banda de estribor, bordeando los mismos de Este a Sur de fondo por la banda de estribor la torreta expuesta del pecio que emerge por encima de la superficie.

El acceso nocturno desde la ensenada es prácticamente imposible sin serios riesgos, solo si se cuenta con un práctico muy conocedor del sitio se puede tener éxito. Generalmente las campañas o trabajos especializados se hacen desde puertos que permitan aseguramientos y embarcaciones con recursos y condiciones para estos fines, como son desde Santiago de Cuba y Sierra Mar. El “fondeo” debe de hacerse fuera del sitio arqueológico, al Sur de los restos si el mar lo permite, durante el día, con el Sureste “reinante” o dentro del “canal”, si el viento y la marejada resultasen considerables.

Biodiversidad:

La fauna sésil asentada en el pecio se corresponde de manera muy similar al sitio de “La Mula”. Con las características propias de algunos organismos que proliferan con mayor abundancia en cotas menos profundas y con mayor irradiación solar. Como en casi todo el litoral santiaguero, se aprecia en abundancia el pez león que encuentra, en las oquedades y entramado de los restos del crucero acorazado, un resguardo ideal para su hábitat, y suficiente alimento adecuado para este depredador, que es realmente un eslabón suelto en la cadena trófica, como especie exótica invasora de nuestra plataforma pelágica.

Son muy significativas las colonias de coral de fuego (Milleporaalcicorne), por lo que se recomienda el uso de trajes isotérmicos durante la inmersión y no acercarse demasiado a las formaciones coralinas que cubren los restos.

Precauciones para la inmersión en el sitio arqueológico:

  • Hacer la inmersión desde una embarcación
  • Fondear fuera de los límites de seguridad del yacimiento
  • Trabajar siempre en equipo
  • No mover evidencias, ni cambiarlas de posición.
  • Contar con las tablas de marea.
  • Planificar los trabajos durante el llenante.
  • Evitar acercarse a los sifones que hacen las barbetas con el oleaje.
  • Proteger el equipamiento cuando la mar esta movida.
  • Usar siempre traje de neopreno y guantes.
  • Usar el equipo adecuado para entrar en algunas cámaras del pecio.

Imágenes del Pecio