SITIO ARQUEOLÓGICO: “ENSENADA DE JUAN GONZÁLEZ”.

Pecio: Crucero Acorazado “Almirante Oquendo”.

Sitio: Playa Juan González, al Oeste de la ciudad de Santiago de Cuba.

Municipio: Guamá.

Expediente: CUB13EP04-1995.

Demarcación geográfica del pecio: El pecio se encuentra ubicado a los 19° 57.745 N y a los 75° 59.654 W en la ensenada de Juan González. Su proa está orientada a los 6° N, a unos 100 metros desde la orilla y a una profundidad entre 4 y 13 metros. Desde la costa se hace visible parte de la torreta de un cañón González Hontoria, que emerge sobre la superficie del agua.

La ensenada de Juan González geográficamente está situada al oeste, de manera contigua a Nima Nima, donde embarrancara el crucero acorazado Infanta María Teresa Buque insignia de la malograda Flota de Cervera.

Zona Poblacional:

Juan González forma parte del consejo popular Coletón Blanco, lo conforman un grupo de casas en la franja costera aledaña a Nima Nima, estas viviendas ubicadas junto al mar, sufrieron un impacto muy serio durante el huracán Sandy en octubre del 2012, desapareciendo la mayor parte de ellas. El caserío redimensionado cuenta con unos 144 habitantes algunos de ellos temporales, que se dedican a labores agrícolas, cría de ganado menor, la silvicultura y la pesca, desde una economía fundamentalmente familiar.

La pintoresca ensenada formada por la desembocadura del rio Juan González está a solo 700 metros de la desembocadura del río Nima Nima formando un accidente geográfico peculiar al unir dos cañones de río con sus valles separados, por una pequeña punta escarpada y coronados por formaciones montañosas de la sierra Maestra. Sus pobladores tienen características similares y mucho arraigo a la zona.

Antecedentes históricos:

El crucero acorazado, Almirante Oquendo es de construcción tipo Infanta María Teresa, al igual que el Vizcaya. Estos buques, catalogados como cruceros protegidos de primera clase, fueron también catalogados como cruceros acorazados por otras marinas, ya que, pese a su escaso desplazamiento (6.890 ton), su protección (cinturón blindado de 305–254 mm y barbetas 229 mm) era muy superior a la habitual en los cruceros protegidos (de 70 a 152 mm, salvo excepciones).

Buques excelentes en su diseño, pero con una vulnerabilidad significativa en la superestructura, donde se asentaba toda la batería media, en la práctica y debido especialmente al secular retraso de la industria española, acabaron quedando por debajo de lo esperado de ellos.

Un estrecho cinturón blindado cubría las dos terceras partes de la línea de flotación en el centro del buque, con la cubierta blindada plana sobre el cinturón, pero curvándose hacia abajo en los extremos, con un glacis inclinado blindado sobre la sala de máquinas. Se colocaron anchas carboneras sobre el cinturón, con un grupo de carboneras más estrechas a los lados de la sala de máquinas por debajo de la línea de flotación. Tenían su mayor debilidad en sus altas bandas, donde se situaban las piezas de medio y pequeño calibre sin más protección que las que les proporcionaban los manteletes de las piezas y el propio costado del buque, dejando desprotegidos a los sirvientes de las baterías.

En la primavera de 1898, el buque Almirante Oquendo estaba en La Habana, Cuba. Al regreso del Vizcaya a La Habana después de su visita profética a Nueva York, ambos buques pusieron rumbo a las islas de Cabo Verde para unirse a la escuadra del almirante Cervera. El Oquendo no pudo ser atracado y su casco no se limpió. Por consiguiente, las condiciones de la parte sumergida de su casco eran muy malas. Podía hacer solamente de 12 a 14 nudos. Como parte de la escuadra del almirante Cervera, el Oquendo navegó hacia el Caribe. Durante la batalla del 3 de julio en Santiago, el Oquendo fue el cuarto barco en salir, siendo dañado prontamente por la artillería rápida del acorazado USS Iowa BB-4. Recibió 43 impactos de los cañones de 57 mm del Iowa, por lo que la mayor parte de los marineros en las cubiertas superiores fueron muertos o heridos.

El Oquendo también sufrió el fuego de los cañones más pesados de la flota norteamericana, incluyendo tres impactos de 203 mm (8 pulgadas), uno de 152 mm (6 pulgadas), un impacto de 127 mm (5 pulgadas) e impactos de 102 mm (4 pulgadas). Después de que sus calderas estallaran, no tenía ninguna capacidad de combate. Su comandante, el capitán Lazaga, mortalmente herido, inundo los pañoles. El crucero se hundió sobre las 10:30 de la mañana a unos 700 m (menos de media milla) de la orilla cubana, a 12,6 km de Santiago. Murieron unos 80 hombres en el combate.

Se desconoce realmente el final de Lazaga, el fatídico 3 de julio de 1898 a bordo del crucero Oquendo, según algunas versiones, muere por un infarto, según otras, ahogado o por las heridas, y otras que se suicidó después de que la tripulación evacuara el barco.

Nombre del pecio:

“Almirante Oquendo”

Clase

“Infanta María Teresa”

Tipo de embarcación:

Crucero Acorazado de 1ra clase

Bandera:

España

Fecha de puesta en grada:

16 de noviembre de 1889

Astilleros:

Sociedad Astilleros del Nervión, Sestao - España

Fecha de botadura:

3 de octubre de 1891

Comandante:

Capitán de Navío, Juan Bautista Lazaga y Garay

Tripulantes:

497 hombres

Eslora:

110,9 m

Manga:

19,9 m

Puntal:

11.58 m

Calado:

6.6 m

Desplazamiento:

6.890 ton

Velocidad máx.:

20.25 nudos

Autonomía a bajo consumo:

9700 millas (náuticas)

Tipo de proa:

Lanzada de semibulbo inferior

Cubiertas:

Acero y madera.

Timón:

A popa, de pala por fuera del espejo de popa con eje corrido hasta cubierta, accionado por un servomotor.

Blindaje:

Cinturón blindado 305-254 mm

Blindaje cubierta:

Cubierta 76-52 mm

Barbetas:

229 mm

Maquinaria:

Tipo de maquinaria:

Máquina de vapor de triple expansión vertical

Tipo de alimentación:

Carbón mineral – 1050 ton

Potencia :

13 700 CV

Calderas :

Propulsión::

2 hélices

Arboladuras:

Mástiles:

2 mástiles

Artillería:

Artillería de grueso calibre: 2 cañones “Hontoria” de 280 mm en torres de barbeta a proa y popa

Mástiles:

2 mástiles

Artillería de tiro rápido:

10 cañones “Hontoria” 140 mm. Tras manteletes (tiro rápido)8 cañones Nordenfelt 57 mm ( tiro rápido )

Artillería de mediano calibre:

2 cañones “Hontoria” de carga simultánea de 70 mm Revólveres Hotchkis de 37 mm: 8 piezas

Ametralladoras “Maxims”:

2 piezas

Tubos lanzatorpedos

Tubos 8 emplazamientos lanzatorpedos 365 mm


Características arqueológicas

El Crucero Acorazado recibió más de 50 impactos de la artillería pesada norteamericana fundamentalmente del Iowa, por lo que la mayor parte de los marineros en las cubiertas superiores fueron muertos o heridos, según describe el Teniente de Navío Calandria, en el parte de Guerra a Cervera, muerto ya Lazaga. Las calderas estallaron causando bajas por quemaduras de vapor en muchos tripulantes, sin capacidad de combate su comandante ordena hacer proa a tierra embarrancar el crucero e inundar los pañoles. El magnífico barco se hunde sobre las 10:30 de la mañana a unos 80 m de la orilla de la ensenada de Juan González contigua a Nima Nima, donde su almirante (insignia de la flota) y compañero de infortunio, crucero acorazado Infanta María Teresa tendría similar destino. El Oquendo perdió 80 hombres durante el combate.

El sitio arqueológico abarca las ensenadas de Nima Nima y Juan González. Es bueno significar que; el crucero acorazado Infanta María Teresa, que embarrancó en la primera ensenada, se hundió durante el remolque el primero de noviembre de 1898, tras el fallido intento norteamericano de llevarlo a Nueva York como trofeo de guerra. Sus restos, esparcidos por los huracanes, reposan a poca profundidad al suroeste de Isla Gato, Bahamas.

En Nima Nima, a 12 metros de profundidad, se encuentra el Ancla de Fe del Teresa y cubiertos por sedimentos de aluvión, arrastrados por el río, herrajes, cajas de acero, proyectiles y herrajes, que pudieron haber sido arrojados al agua para aligerar el buque durante las maniobras de reflotarlo, el 24 de septiembre de 1898.

En la ensenada de Juan González a unos 80 metros de la playuela que hace la desembocadura del río que da nombre al sitio, emerge una torreta y cañón Hontoria, del agua como testigo de su fatal destino. La posición del buque a poca profundidad ha hecho durante estos años que sus bandas blindadas se desgajasen con su precioso contenido de historia en su interior, aun muestra en la banda de babor fogonaduras de los impactos de proyectiles enemigos de grueso calibre, ambas barbetas apuntan sus cañones a la superficie y colapsada la cubierta, asoman en hileras dobles las colosales calderas. Una gigantesca biela, de sus máquinas de triple expansión, parece explicar los 17,700 CV de potencia del buque.

A popa, y evidentemente desplazado por la marejada de los grandes huracanes, uno de sus mástiles con la cofa volcada a estribor y las fijaciones de sus armamentos ligeros en sus brazuelas. Al igual que sus similares, la fauna sésil, renovada a intervalos por las grandes marejadas, compacta, simbolizan y cubren de colorido los restos del acorazado.

Existe un inventario preliminar (2004) y registro con imágenes secuenciales del sitio arqueológico expedientado, con algunos cambios, posteriores a los huracanas del 2007 y 20012.

La inmersión el pecio, para hacer trabajos de investigación, tiene requerimientos de régimen de marea, reinantes y corrientes.

En tierra, tanto en Nima Nima como en Juan González, se han efectuado excavaciones arqueológicas de búsqueda del enterramiento (tumba colectiva), de los marinos muertos durante el combate. (Expediente arqueológico del proyecto “Regreso con Honor”, dirigido por el arqueólogo español, Javier Navarro Chueca).

Existen reportes en el sitio de asentamientos precolombinos. (Expediente arqueológico; Nima Nima, Ramón Navarrete Pujol. Universidad de Oriente.)

Imágenes del Pecio